Suena la campana del primer round…

Su expresión me dice que esto será fácil.

Está cara a cara conmigo, firme…

pero su guardia indica otra cosa: fragilidad. O eso pensaba.

Me muevo ligero.

Pasos suaves.

Jab para reconocerlo.

No busco dañarlo…

solo entenderlo.

Me responde igual.

Algunos jabs para obligarme a moverme.

Limpios.

Sin intención de dañarme.

Se siente como un baile.

Casi parece que los dos aprendemos el uno del otro.